La plata, como muchos otros metales, al ser golpeada o estirada se endurece. Si una pieza es muy dura va a ser difícil que se pueda moldear, aplanar o texturizar con facilidad; para ello es necesario ablandar la plata con fuego, proceso que se conoce como “recocer un metal”.

Esto consiste en calentar la lámina de plata con el soplete de manera uniforme y paulatina hasta que adquiere un color rojo vivo (tener cuidado de no sobrecalentarla y fundir la pieza).

El calentamiento del metal hace que la estructura cristalina de las moléculas del metal se realineen nuevamente a su estado original, el cual además es mucho mas maleable. El recocido del metal libera el estrés acumulado en el metal durante su proceso de fabricación. 

Para poder apreciar este color rojo de la plata, es necesario apagar la luz de su mesa de trabajo. Al ir calentando la lámina, hágalo en un principio manera uniforme en toda la pieza para aumentar la temperatura de la lámina, posteriormente, concentre el calor en la primera mitad de esta hasta que adquiera el color rojo vivo, y luego aplique el calor a la segunda mitad. Una vez que una región de la plata ha adquirido el rojo vivo es suficiente, puede continuar con otras secciones de la lámina, aunque esta primera parte ya no permanezca al rojo vivo.

Después de haber calentado la lámina al rojo vivo, se deja enfriar para poder trabajar con ella.

Para enfriar la pieza se puede dejar a temperatura ambiente para que poco a poco se vaya perdiendo el calor, o se puede sumergir en un recipiente con agua fría para que el enfriamiento sea instantáneo, posteriormente se seca con un trapo limpio. Al recocer la plata esta adquiere un aspecto opaco, esto es normal.

Si se enfría la lámina en agua esta va a tender a doblarse un poco debido al choque térmico que se lleva a cabo (esto no sucede si de deja enfriar la lámina a temperatura ambiente). Para enderezar la lámina, se coloca esta sobre la plancha de acero y se golpea con cuidado con el martillo. Se puede emplear un martillo de madera el cual no marcaría el metal, o se puede usar una pequeña tabla de madera, la cual al ser golpeada sobre ella endereza la lámina de plata sin marcar esta.

Por Raul Ybarra: http://www.raulybarra.com/